La fuerza por la boca. Pere Quart.
No sé cómo, o por qué, pero ahora con más frecuencia que antes suelo recordar mis andanzas o mis cuitas de antes, de cuanto tenía trece, catorce, diecisiete o veinte años. Supongo que me voy acercando a una edad en la que recuperación de aquel remoto pasado –un pasado de treinta y tantos años- se puede hacer desde, casi, la recuperación de un “personaje” mítico que nos sabemos muy bien si existió, y desde el imposible de lo que fue o pudo ser y de lo que nos dejamos por el camino, porque no fuera . Es difícil juzgar mis opiniones de entonces, mis ideas de lo que era el mundo, y las intenciones que había tras ellas. Pere Quart (Joan Oliver), desencantado al final de su vida decía que había tenido la ocasión de verificar que la experiencia no mejora el juicio. Creía este poeta y escritor catalán, exiliado y reconocido perdedor de la vida, y “anarquista sin arrestos para desafiar la miseria”, que casi todo lo aprendido en la familia, en la calle, en la escuela, en la universidad...