El sentido del peligro. Borges. Paz.
Que el sentido del peligro determina y que se justifica en sí mismo es algo obvio, poderoso, inmediato, aprehensible y en apariencia injustificable. Y por ello a los soldados, a los conquistadores, a los mercaderes y a los mártires y profetas de cualquier época, religión o patria, no les ha importado caer en la lucha. Y tal vez, sospecho, la misma sospecha que atenazaba a Borges, que no sólo sea cuestión de voluntad sino deseo de rozar un único e íntimo misterio que en ocasiones la realidad nos muestra de soslayo y que los espíritus sedentarios, por oposición a estos, no podemos comprender. Esos otros, los primeros, aspiran por la vía rápida y tumbativa a dejar sus nombres y sus vibrantes desvaríos en las páginas de la historia, para bien o para mal, tantas veces. Ahora bien, que este sentido del peligro engrandezca y haga más humana, más libre, nuestra condición, es algo que me permito dudar. Aunque incluso en la intención del actor heroico se encuentre este enunciado, este patho...