Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como gloria

Éxitos o malentendidos. Lawrence Durrell.

La relación del poeta, del autor por antonomasia, en particular, con su obra, siempre estuvo en general más ligada con el sentido de la gloria por alcanzar y de la memoria por dejar, en esas obras, que con el público que la leyere en ese momento. No quiero decir que eso último no importase. Para nada. Siempre que ha habido cierto sentido de democracia, de tolerancia a la hora de emitir la opinión, y por tanto público dispuesto a recibir doctrina o arte sin castigo, ya fuera en tiempos de Grecia o en los nuestros burgueses, el autor ha cortejado el decir de la gente, aunque sólo fuera por aquello de la necesidad de sentirse parte del mundo. Casi podemos pensar lo mismo de filósofos y profetas; y por supuesto de novelistas. Incluso en estos años de crisis que nos acercan a todos, autores minoritarios y mayoritarios, de inéditos o de réditos, ¿acaso puede haber un escritor digno de tal nombre que no sacrificaría gustoso, si se le pudieran ofrecer seguridades, el éxito de hoy por la fa...

Volver a los antiguos. Ruina, pérdida, Eliot, Borges.

Me refiero a las lecturas, a las fuentes: todo eso nos hace más libres, de verdad, a la hora de pensar y de escribir. Y cuantas más veces lo hagamos más modernos y posmodernos seremos, es decir, más clásicos, que, tal y como van las cosas, quiere decir más heterodoxos. Fíjate en este poema terrible y desolado Jorge Luis Borges que atribuye a su heterónimo Abulcásim el Hadrami, en su supuesto Diván del siglo XII. El poeta argentino confiesa, en la cúspide de su poder, su fracaso personal, tema querido en él: El círculo del cielo mide mi gloria, las bibliotecas de Oriente se disputan mis versos, los emires me buscan para llenarme de oro la boca, los ángeles saben de memoria mi último zéjel. Mis instrumentos de trabajo son la humillación y la angustia; ojalá yo hubiera nacido muerto. Ahora le damos la voz a Thomas Stearns Eliot. Indeed, the one thing that time is ever sure to bring about is the loss: gain or compensation is almost always conceivable but never certain. Y volviendo a mis q...

La vanidad. Simpson, Borges.

Máximo Simpson, el poeta argentino, me decía durante una visita a Madrid de hace pocos años que la vanidad es una falta de perspectiva, o que procede de ella. El poeta se halla al final de su periplo vital, recorriendo Europa. Y supongo que ese es el tipo de pensamiento estoico que mejor nos ayuda a enfrentar esos últimos años. Confrontados con la muerte, la nuestra, la de nuestra especie, la de cualquier civilización, la vanidad por el nombre o la de la carrera literaria pierde todo su sentido. Pero no es menos cierto que ante una perspectiva tan vasta como la planteada por el poeta todo pierde su sentido. Hasta la vida. El extremo de ese argumento reflexivo es el que conduce el ideal del renunciante, del sadhu hindú o del eremita cristiano. En el caso del pensamiento hindú tradicional, las grandes edades cosmológicas concebidas como emanaciones del aliento de Brahmá hacen palidecer cualquiera de nuestras empresas. Y es que el pensamiento humano se conjuga en una escala inferior, y en...