Prosa Paradojica. Ortega y Gasset.
Podemos no estar de acuerdo en lo que dice. Pero es muy difícil estar en desacuerdo en cómo lo dice. Me refiero a Ortega y Gasset. Cito dos ejemplos de aquel estilo paradójico que también practicó ese otro gran maestro de la prosa que fue José Bergamín: El poseedor de cultura ya no aprende; ha olvidado todo lo que sabe para ser el que es. El andaluz no es un desganado, sino un ganador de la nada, un aristócrata del tiempo. Este estilo que cultiva la agudeza, el witticism , conviene a toda prosa que quiera ser elegante, plural, y que practique un juego de aperturas, como un secreter que esconde en sus gavetas lo mejor de su hechura. Es también otro ejercicio de distancia, otra forma de la ironía, quizá hasta un lenitivo contra la crueldad. Tengo un amigo que es uno de esos llamados optimistas antropológicos; varias veces se ha arruinado en los negocios y otras tantas se ha levantado. Le suelo decir: a ti y a mí nos estarían llevando al paredón para fusilarnos y todavía me di...