La prisa. Rilke.
La vida sigue y avanza, inexorable, con nosotros, contra nosotros o sin nosotros, desconocedora por completo del significado que podamos atribuir a este año 2012, nacido en un parto que aúna augurios de milenaristas tradicionales y de desencantados tecnócratas de nuevo cuño, de exégetas de la cultura maya y de predicadores del fin del capitalismo, o de Occidente, o de Todo. La vida, desconocedora de estas cavilaciones, sigue adelante. Sin prisa alguna. Y yo de nuevo luchando con los editores: unos me dicen buenas palabras, formales a veces, otros responden con calidez. Pero hay que esperar; no hay caso. Hasta aquellos que con los que ya he firmado o apalabrado un calendario de publicación, me piden paciencia. La crisis que nos aprieta, como la vida, tampoco conoce el calendario. Yo lo comprendo; siendo como soy un "worstseller" ya bastante es tener editores que de vez en cuando publican alguno de mis durmientes libros o ensayos. No debo quejarme, me dice algún ...